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Superhéroes y La Fábrica de Criminales
Superhéroes y La Fábrica de Criminales
“Pudiera escribir los versos más tristes esta noche…”
-Pablo Neruda, Poema 20
Si en Honduras hubiera un superhéroe ¿Qué poderes necesitaría? ¿Sería alguien sin escrúpulos?¿Sería un hombre o sería una mujer? El objetivo, sin duda, debería ser el de proteger a Honduras, sus ciudadanos y sus valores, frente aquellos que atentan contra su seguridad y estabilidad. Seguramente, este superhéroe se tendría que batir contra el mismo sistema que nos debería de proteger, que al momento se ha podrido de pies a cabeza y nos ha dejado indefensos y miedosos. Ya hemos visto esta trama, pero lastimosamente, esta vez es real.
Estamos en momentos de una crisis profunda y escalofriante, en la cual el crimen es imparable, omnipresente y aleatorio. El aparato policial, nos dicen, será depurado pronto, eficazmente y, que los predecibles operativos con nombres de película de acción, que de vez en cuando echan a andar las autoridades para frenar el crimen, van a funcionar. Estas promesas son débiles, los resultados poco alentadores. Pero el crimen está ganando y creciendo y no parece tener límites.
Los problemas de Honduras tienen sus orígenes en la pobreza, en la desigualdad social y el desempleo. En Honduras existe una taza de desempleo enorme y los empleos que hay, son mal pagados en relación al costo de la vida. La heterogeneidad productiva, es decir la proliferación de distintos tipos de empleo informales y de pocos empleos formales, produce más desequilibrio social, es decir, una desigualdad enorme. La desigualdad social y como combatirla siempre será la raíz de nuestros problemas, y en parte, del crimen que se cosecha.
El crimen y el crimen organizado vienen entonces a suplir las ofertas de supervivencia. Esto significa que una persona sin educación, con pocas oportunidades de sobresalir, de conseguir un trabajo, tendrá la opción, en algún momento, de buscar por otros medios - ilegales - de conseguir bienes. Esto es tan obvio como los nombres de las operaciones para decimar el crimen. Tampoco se busca eximir a las personas de responsabilidad, porque la decisión de ser criminal o no es hecha de libre albedrío, pero, no hay que subestimar la desesperación y la creciente abundancia de oportunidades en el campo del crimen. Lo que pudiéramos llamar el “nivel de educación” de criminales en Honduras, también está mejorando. Cada vez hay más y más profesionales del crimen. Armados hasta los dientes, con conocimientos y actitudes que los separan de un simple pillo que roba cadenas, estos son criminales con inteligencia, diligencia y determinación. Son la nueva generación de criminales que tenemos en nuestro país. Donde fueron educados, nunca tendremos claro. Lo que si podemos tener por seguro es que cada día se vuelve un juego de ruleta rusa con la seguridad de cada uno de nosotros y nuestras familias.
La probabilidad de que seremos víctimas de un crimen violento en Honduras parece ser más y más alto. Este año ya fuimos nombrados el país con más homicidios per capita del mundo, rompiendo todos los records. Cada vez, un superhéroe como Batman o Superman parecieran los únicos que nos pudieran salvar. Pero no existen. Alguien cercano, víctima reciente de extorsión, robo y secuestro se preguntaba “¿De qué sirve esforzarme para tener una vida decente, enviar a mis niños a una buena escuela, si esto nos convierte en un blanco?” El crimen en nuestro país se vuelto una medusa. ¿Hay que inventar a un superhéroe? ¿No lo podemos hacer nosotros mismos? Estas preguntas de carácter urgente, no se las tiene que llevar el aire, porque dentro de poco, el aire nos llevará a nosotros mismos. Este año comenzó con el funeral de un amigo y está cerrando con broche de oro. Pudiera escribir los versos más tristes esta noche, pero basta con ver los diarios para echarse a llorar de miedo y de rabia.
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